Page 20 - Número 48, Julio 2026, Artículo 4
P. 20
Año XXVI, Número 48, Julio 2026
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
Historia Digital colabora con la Fundación ARTHIS
todos los problemas relacionados con la formación y educación de la infancia
y de la mujer, no huyendo jamás de la realidad, sino empapándose hasta de la
más cruda circunstancia. Dña. María, no trató sólo de instruir, de atesorar
caudales de conocimiento en sus educandas, sino ante todo quiso hacer
“maestras”. Su objetivo más arrollador sólo podía conseguirlo, conociendo la
aptitud constitucional de la alumna, actuando sobre ella con un interés muy vivo
y adaptándola, según su peculiar idiosincrasia, a la finalidad prevista. Su trato
prolongado con las niñas de Cheste y con las de su escuela en Valencia, con
los éxitos y decepciones, propios del trabajo diario, sus visiones sobre los
recursos educativos y, también, sobre los secretos de la psiquis infantil
constituyeron la base espléndida de su doctrina y método, permitiéndole
desempeñar admirablemente la Cátedra de Pedagogía en la Escuela Normal
de Maestras.
Reconocida y apreciada tanto en Valencia como fuera de sus
fronteras, María Carbonell fue siempre una maestra tenaz, paciente, de
laboriosidad sincera, preocupada del positivo mejoramiento intelectual y moral
de sus alumnas. En sus escritos, se pone de manifiesto un “feminismo” que
enfatiza la necesidad de una formación sólida e indispensable para la mujer a
fin de que ésta pueda desempeñar dignamente una profesión que le permita
adquirir una independencia económica y le posibilite valerse por sí misma, lejos
de estar subyugada a las dádivas de conocidos o parientes. En su faceta
feminista proyectó un feminismo enérgico, pero a la vez temperado. La gran
pedagoga insistía con mucho acervo que la mujer no debía parodiar al hombre,
ni alardear de aquellas cualidades que sólo le eran inherentes a la naturaleza
masculina; bastábale con ser mujer en toda la extensión de la palabra.
A través de su faceta literaria, María Carbonell no declinó sólo su
mirada y atención a señoritas de clase media, sino también mostró su
preocupación por los estratos más humildes de la sociedad. Como mujer
institucionista pretendió demostrar que la cultura de la mujer, lejos de contribuir
a la disolución de la familia, servía para robustecerla y moralizarla. Se debía
Historia Digital, XXVI, 48, (2026). ISSN 1695-6214 © M. S. Sánchez, 2026 P á g i n a | 73

